Las arrugas de expresión, también conocidas como arrugas dinámicas, se forman por la contracción repetida de los músculos faciales. Con el tiempo, la piel pierde firmeza y elasticidad, y esas marcas comienzan a hacerse visibles incluso cuando el rostro está en reposo.
Las zonas más propensas a desarrollar arrugas de expresión son la frente, el entrecejo, el contorno de los ojos y la boca.
En nuestra clínica, abordamos estas áreas con tratamientos de precisión que suavizan las líneas existentes y previenen su aparición futura.
El propósito principal del tratamiento de arrugas de expresión es rejuvenecer el rostro sin alterar su naturalidad.
En Belén Márquez Dermoestética buscamos resultados equilibrados, donde el rostro conserve su identidad pero con una piel más lisa, firme y luminosa.
Entre los objetivos más importantes están:
Reducir las líneas de expresión sin modificar los rasgos naturales.
Prevenir la aparición de nuevas arrugas.
Mejorar la elasticidad, firmeza y textura de la piel.
Aportar un aspecto descansado y saludable.
Equilibrar la simetría facial y rejuvenecer el conjunto del rostro.
Las arrugas de expresión pueden manifestarse en diferentes partes del rostro. Las zonas más habituales donde se aplican tratamientos son:
Frente: líneas horizontales que surgen por el movimiento repetido de las cejas.
Entrecejo: arrugas verticales que dan un aspecto de tensión o enfado.
Patas de gallo: líneas finas alrededor de los ojos, relacionadas con la sonrisa y el parpadeo.
Boca: líneas verticales (código de barras) y comisuras descendidas.
Cuello y escote: arrugas finas y pérdida de firmeza por envejecimiento cutáneo.
Cada área requiere un abordaje diferente, y nuestros especialistas aplican el tratamiento de manera precisa para mantener la expresión natural del rostro.
Aplicación del tratamiento
Se realiza en consulta mediante microinyecciones con agujas finas, de forma indolora y segura. No requiere anestesia ni tiempo de recuperación.
Resultados visibles y seguimiento
Los primeros resultados se aprecian entre los 3 y 5 días, alcanzando su punto máximo a las dos semanas. En función del tratamiento, pueden mantenerse durante varios meses.
Revisiones personalizadas
Tras el procedimiento, realizamos un seguimiento para asegurar la satisfacción y ajustar la dosis si fuera necesario.
Rejuvenecimiento facial sin cirugía ni dolor.
Resultados naturales y armónicos.
Prevención de la aparición de nuevas arrugas.
Mejora de la calidad, firmeza y luminosidad de la piel.
Procedimientos seguros, rápidos y sin tiempo de recuperación.
Sensación de bienestar y mayor confianza personal.
El tratamiento no solo mejora el aspecto físico, sino también la autoestima y la seguridad en uno mismo, al proyectar una imagen más saludable y vital.
Suelen comenzar a notarse entre los 25 y 35 años, aunque dependen de la genética y los hábitos de vida.
No. Las microinyecciones son muy finas y se aplican de forma rápida y precisa. En caso necesario, puede utilizarse anestesia tópica.
Sí. De hecho, combinar neuromoduladores con ácido hialurónico o mesoterapia facial potencia los resultados y mejora la textura de la piel.
Totalmente. Nuestro objetivo es conservar la expresividad del rostro, eliminando el aspecto cansado o envejecido sin rigidez facial.